La
lectura, un problema de 'cultura pública'
El
escritor José Saramago en su célebre discurso
de aceptación del Premio Nobel de Literatura 1998
dijo, con su caracterizada sencillez, refiriéndose
a su abuelo, que el hombre más sabio que había
conocido en su vida no sabía leer ni escribir.
Y luego, durante su intervención en la Feria del
Libro de Granada (España) advirtió que "los
libros no tienen por qué pagar la monserga diaria
de quienes no leen con el pretexto de que los libros son
caros".