Es verdad que hay accidentes de toda clase, no solo de motos, pero llama la atención la racha que ha habido en los últimos meses en la que se ven involucradas motocicletas.
Motos que se estrellan contra otras, motociclistas que invaden las aceras y atropellan peatones, algunas que chocan contra carros y hasta árboles. Parece una epidemia de "motomuerte".
La mayoría de los casos ocurren simplemente por imprudencia, porque los conductores o van embriagados o manejan con exceso de velocidad, o se dan ambas situaciones.
El llamado es a los motociclistas para que sean conscientes de que ir en moto no es una patente para tomar deportivamente la vida y manejar de forma temeraria. Hay que ser responsables, pues se trata de preservar la vida propia y la de los demás. Los motociclistas no pueden seguir dándole argumentos a los enemigos que tiene este sistema de transporte que critican lo que consideran "excesivo" número de motos en la ciudad.




